
Esta página web es promovida de forma colectiva por organizaciones, colectivos y personas que integran Un Río en el Río y Calles de Primer Nivel, dos articulaciones ciudadanas comprometidas con la defensa del río Santa Catarina, la justicia climática, la movilidad sostenible y el derecho a participar en las decisiones que afectan a nuestros territorios.
Nuestro objetivo común es facilitar el acceso a información clara, argumentada y útil para que más personas puedan ejercer su derecho a participar en la consulta pública sobre el proyecto del viaducto elevado de cuota.
Las organizaciones que aquí nos articulamos compartimos la convicción de que existen mejores alternativas para el desarrollo urbano y la movilidad en el Área Metropolitana de Monterrey. Esta plataforma busca ser una herramienta más para sumar voces, visibilizar la oposición social y exigir un proceso participativo justo, accesible y respetuoso del territorio.
A continuación puedes conocer quiénes somos y cómo se integra cada una de estas colectividades.

Calles de Primer Nivel
Calles de Primer Nivel es una articulación de organizaciones, colectivos y especialistas que promueve soluciones urbanas sostenibles y centradas en las personas. Surgió en 2023 con el objetivo de impulsar una transformación profunda de la Avenida Morones Prieto del Área Metropolitana de Monterrey, proponiendo su rediseño como una calle completa en lugar de un segundo piso vehicular. Desde una visión interdisciplinaria, sus integrantes han desarrollado propuestas técnicas, diagnósticos ciudadanos y acciones públicas para demostrar que otra forma de planear la ciudad es posible: más segura, equitativa, verde y caminable.

Un Río En El Río
#UnRíoEnElRío es un movimiento que defiende el Río Santa Catarina para proteger la vida que sustenta y los beneficios ambientales que brinda a todo el Área Metropolitana de Monterrey. Nació en 2023 como respuesta colectiva a un intento de desmonte que evidenció las amenazas que enfrentan los ecosistemas urbanos ante los megaproyectos. Desde entonces, más de diez colectivos han unido fuerzas desde la ciencia, el arte y el activismo para exigir que el Río Santa Catarina sea reconocido como Corredor Biológico Ripario, una categoría de Área Natural Protegida que asegure su conservación y restauración a largo plazo.
¿Por qué nos oponemos al viaducto elevado de cuota en Morones Prieto?
Construir un viaducto elevado en el río Santa Catarina no solo es una mala idea: es una decisión con impactos irreversibles para la ciudad, el ambiente y la movilidad de las personas.
Estas son las principales razones por las que colectivos, especialistas y ciudadanía organizada decimos #UnRíoSinViaducto:
1. El río Santa Catarina no es una vialidad: es un ecosistema vivo
Aunque muchas veces está seco en superficie, el río no está muerto. Es un cauce natural activo, con biodiversidad, capacidad de filtración de agua, y funciones clave para el equilibrio climático urbano.
Convertir su lecho en una base para columnas de concreto y rampas de acceso rompería esa lógica natural y debilitaría la resiliencia de la ciudad.
2. Aumenta el riesgo de inundaciones
Construir infraestructura dentro del cauce de un río no es inocuo.
El proyecto plantea colocar 250 columnas a lo largo del lecho del río. Esto puede actuar como barrera parcial en épocas de lluvia intensa, obstruir el flujo de agua y aumentar el riesgo de desbordamientos.
La historia de Monterrey ya ha sido marcada por inundaciones devastadoras. Repetir errores no es opción.
3. Promueve más tráfico, no menos
Está demostrado: construir más calles genera más autos. Es el fenómeno conocido como demanda inducida.
El viaducto no solucionaría el tráfico de Morones Prieto: lo trasladaría a otras zonas y agravaría la saturación a mediano plazo, atrayendo más vehículos a la ciudad.
4. Empeora la contaminación del aire y el ruido
Más coches, más velocidad, más concreto: eso significa más emisiones contaminantes, más calor urbano y más ruido.
En una ciudad donde ya se superan los límites recomendados de calidad del aire, apostarle a más infraestructura para autos es irresponsable.
5. Es un proyecto excluyente
No todo el mundo podrá usarlo: el viaducto sería de cuota.
Es decir, se destinaría infraestructura pública para una obra de acceso restringido, pagada por quienes tengan coche y capacidad económica. Mientras tanto, quienes caminan, andan en bici o usan transporte público seguirán sin condiciones dignas de movilidad.
6. Contraviene las leyes mexicanas de movilidad y urbanismo
La Ley General de Movilidad y Seguridad Vial y la Ley de Asentamientos Humanos señalan con claridad que se deben priorizar los modos de transporte sostenibles, la seguridad de las personas, la accesibilidad universal y la integración del espacio público.
El viaducto va en sentido contrario: privilegia el uso del automóvil y pone en riesgo a peatones, ciclistas y al medio ambiente.
7. Hay una alternativa: una calle completa en Morones Prieto
El colectivo Calles de Primer Nivel propuso un rediseño técnico y premiado de la avenida Morones Prieto como una calle completa, con:
- Transporte público eficiente
- Banquetas amplias y accesibles
- Ciclovías seguras
- Conexión con el río como espacio público
Una ciudad de primer nivel no necesita un segundo piso: necesita visión, inclusión y sostenibilidad.